La Postura

La musculatura profunda de la espalda actúa como cuerdas que sostienen la estructura corporal, procurando el menor gasto energético posible. Si nuestra postura no es correcta, a estos músculos les estamos exigiendo un esfuerzo extra para que el cuerpo no se desmorone vencido por la gravedad.

Para averiguar si las curvas de tu columna están equilibradas puedes realizar una sencilla prueba:

1. Descálzate y colócate de espaldas a la pared.

2. Apoya los talones con los pies juntos.

3. A continuación apoya la espalda en la pared, sin modificarla.

Tu espalda debería apoyarse en la pared en tres puntos y sólo en tres puntos: el sacro, el centro de la columna dorsal y la cabeza.

Los glúteos deben estar relajados.

Entre la zona lumbar y la pared debería quedar un hueco de 1 o 2 dedos.

Entre la zona cervical y la pared debería quedar un hueco de 3 o 4 dedos.

La mirada debería quedar horizontal, de manera que si llevaras unas gafas la patilla quede paralela al suelo.

¿Qué tal resultado ha dado? ¿Tienes una columna en buen estado? ¡Excelente! Sigue nuestros consejos y la mantendrás así.

¿tu postura no es perfecta? No te alarmes, nunca es tarde para mejorar. El ejercicio físico adecuado será tu mejor aliado.